Cubos en el suelo y techos cayéndose: la prevención sustituida por la inacción

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Desde prácticamente el inicio de la construcción del edificio donde trabajamos, las goteras han sido una constante. No una anécdota. No un episodio aislado. Un problema estructural grave, conocido y repetido, que se ha ido normalizando a base de mirar hacia otro lado.

Durante años se han producido filtraciones, humedades y desprendimientos de partes del falso techo de pladur. La respuesta siempre ha sido la misma: pedir presupuestos, alargar decisiones y no ejecutar ninguna solución real. Mientras tanto, las personas trabajadoras seguimos pasando cada día por debajo de un techo que se cae a trozos.

Cuando el agua cae… se ponen cubos

Las imágenes de estos días son demoledoras: cubos, bidones y recipientes repartidos por zonas de paso para recoger el agua que cae del techo. Señales de “suelo mojado” como única medida preventiva. Una escena más propia de una chapuza improvisada que de un edificio que debería cumplir unos mínimos de seguridad y mantenimiento.

Esto no es una solución.
Esto es asumir que el edificio gotea y convivir con ello.

El salto de la gotera al riesgo grave

Finalmente la situación dio un paso más. No solo se desprendió pladur: cayó también perfilería de aluminio, un elemento rígido, pesado y cortante. Un objeto que, de haber impactado sobre alguien, podría haber provocado lesiones muy graves o algo peor.

Las fotos del falso techo roto, con la estructura metálica completamente expuesta, dejan claro que el riesgo no es hipotético. El peligro ya se ha materializado. Y aun así, la reacción ha sido tardía y mínima.

Prohibir el paso no es prevenir

La medida adoptada ha sido acotar la zona y prohibir el paso. Como si el problema acabará ahí. Como si el riesgo hubiera aparecido de repente y no llevará años anunciándose con goteras constantes, manchas de humedad y desprendimientos previos.

La prevención de riesgos laborales no consiste en reaccionar cuando algo cae, sino en evitar que caiga. No consiste en poner cubos debajo del problema, sino en arreglar el problema de raíz.

Una dejadez con responsables

Desde CGT CELLS denunciamos esta situación de dejación continuada, donde se ha priorizado no gastar, no decidir y no molestar, por encima de la seguridad y la salud de las personas trabajadoras.

No es aceptable:

  • Normalizar cubos de agua en zonas de paso.
  • Esperar a que caigan elementos metálicos para actuar.
  • Confiar la seguridad a la suerte y a que “no haya nadie debajo”.

Exigimos soluciones reales, ya

No queremos más parches ni más medidas cosméticas. Exigimos:

  • Una reparación definitiva e inmediata del origen de las goteras.
  • Una evaluación real del riesgo estructural del falso techo.
  • Que se deje de jugar con la integridad física de quienes trabajamos en este edificio.
  • Parece que ya se ha empezado a trabajar en ello, hemos podido ver como se han montado andamios y hay gente trabajando en los techos. Pedimos máxima transparencia y que se vaya informando a la plantilla sobre las actuaciones y decisiones que se vayan tomando al respecto

Porque hoy ha sido un perfil de aluminio.
Porque mañana podría ser algo trágico.

¡Juntas somos más fuertes!

CGT CELLS