La vivienda también es un problema laboral: hacia la huelga general del 11 de noviembre

La crisis de acceso a la vivienda es también un problema laboral (también en ALBA). El aumento de los precios de compra y alquiler, junto con unos salarios que no siguen el ritmo del coste de la vida, hace cada vez más difícil acceder a una vivienda digna. Tener trabajo ya no garantiza poder pagar una vivienda.

En ALBA, esta problemática nos afecta directamente. Trabajar en Cerdanyola del Vallès no significa poder permitirse una vivienda en el municipio o sus alrededores. Para muchas personas, la alternativa puede ser destinar una parte cada vez mayor de su salario a la vivienda o alejarse del puesto de trabajo, asumiendo mayores costes y tiempos de desplazamiento, especialmente complicados para quienes trabajan a turnos. A esta situación se suman problemas que llevamos tiempo denunciando desde CGT-CELLS, como las limitaciones a la promoción profesional y las desigualdades salariales. Por eso, hablar del derecho a la vivienda es también hablar de nuestras condiciones laborales y del poder adquisitivo de nuestros salarios.

Pero la situación de la vivienda no es únicamente un problema económico o de falta de oferta: es, en gran medida, un problema político. Las administraciones disponen de herramientas para intervenir en el mercado, limitar la utilización de la vivienda como activo especulativo, penalizar la acumulación de viviendas con fines puramente inversores, ampliar de forma decidida el parque público y favorecer una distribución territorial de la actividad económica y de los puestos de trabajo que reduzca la enorme presión existente sobre unos pocos núcleos urbanos. Medidas suficientemente contundentes podrían alterar de forma muy rápida los incentivos del mercado y reducir una parte importante de la presión especulativa sobre los precios.

No estamos hablando de medidas imposibles. Canadá, por ejemplo, aprobó una prohibición federal que impide, con determinadas excepciones, que personas y empresas no canadienses compren vivienda residencial en buena parte del país. La medida entró en vigor en 2023 y ha sido prorrogada hasta el 1 de enero de 2027. El propio Gobierno canadiense justificó la prohibición señalando que las viviendas deben servir para vivir y no convertirse en activos financieros con fines especulativos.

Evidentemente, la medida canadiense es más limitada que una prohibición general de la compra especulativa y no ha eliminado por sí sola el problema de la vivienda. Pero demuestra que limitar legalmente quién puede comprar vivienda y con qué finalidad es una decisión política posible, no una imposibilidad técnica o económica.

Desde una perspectiva sindical, cabe señalar además que la ausencia durante décadas de medidas realmente contundentes contra la especulación inmobiliaria responde también a una correlación de intereses y de poder. Las políticas que reducirían el valor especulativo de la vivienda perjudicarían económicamente a grandes propietarios, fondos de inversión, entidades financieras y otros actores que se benefician del modelo actual y que cuentan con una importante capacidad de influencia sobre las decisiones políticas. Por eso consideramos que el problema no puede desligarse de los intereses económicos que rodean a los gobiernos y partidos y de quienes ejercen presión o contribuyen a financiarlos. La vivienda cara no es una ley de la naturaleza: es también el resultado de decisiones políticas y de las reglas que se deciden establecer, o no establecer, sobre el mercado.

Ante esta situación, se ha convocado una huelga general de 24 horas para el próximo miércoles 11 de noviembre, por el derecho a una vivienda digna y unos salarios que permitan vivir. La convocatoria cuenta con la participación de CGT, CCOO, UGT y otras organizaciones sindicales y movimientos sociales vinculados a la defensa del derecho a la vivienda.

En este contexto, CGT Catalunya ha puesto en marcha una encuesta sobre las condiciones laborales y de vivienda para conocer la realidad de las personas trabajadoras, sus principales preocupaciones y las posibilidades de organización y movilización colectiva. Nos parece importante que también se recoja la realidad de quienes trabajamos en ALBA y cómo nos afecta esta problemática.

Os animamos a participar y a compartir la encuesta con compañeros, compañeras, familiares y amistades:

La encuesta es voluntaria y se presenta como anónima en su declaración de privacidad.

Desde la sección sindical CGT-CELLS os animamos también a estar atentos a las próximas convocatorias, asambleas y movilizaciones que se organicen de cara a la huelga general del 11 de noviembre, tanto en los centros de trabajo como en los barrios. Os mantendremos informados sobre las novedades de la convocatoria y su aplicación en ALBA, incluidas las particularidades del trabajo a turnos.

Más información:

Saludos,

Sección Sindical CGT-CELLS

Premios, contactos… y la magia que de verdad necesitamos

También nos alegra mucho ver que últimamente ALBA está recibiendo premios y reconocimientos. Al fin y al cabo, se supone que estos premios reconocen el trabajo, el compromiso y la contribución de todo el equipo de ALBA.

Aunque a veces no tenemos del todo claro si estos premios los recibimos nosotros o solamente nuestra directora.

Si estos reconocimientos pertenecen a todo el equipo de ALBA, estaría bien que en estos actos también hubiera alguna representación de la plantilla. Hasta ahora, ninguna delegación de trabajadores o de sus representantes parece ser invitada a compartir estos momentos. Al parecer, el premio es colectivo, pero la ceremonia lo es algo menos.

Más allá de las fotos, los discursos y las celebraciones, estos actos ofrecen además algo que podría ser mucho más valioso: contacto directo con las instituciones que realmente pueden ayudarnos a resolver algunos de los problemas que afectan a la plantilla de ALBA.

En la última ceremonia, nuestra directora coincidió con representantes de los gobiernos de España y Cataluña. Por eso queremos hacer una pregunta sencilla:

¿Aprovechamos esta oportunidad para plantear el problema de las promociones y de nuestro futuro complemento de antigüedad?

Y si, lógicamente, la propia ceremonia no era el lugar adecuado para hablar de estas cuestiones, ¿aprovechamos al menos la ocasión para establecer los contactos necesarios y poder tratarlas posteriormente?

Porque es precisamente ahí donde necesitamos apoyo institucional.

Desde hace años, la plantilla de ALBA está afectada por las restricciones que impiden las promociones profesionales, junto con otros problemas salariales todavía sin resolver: salarios cada vez menos competitivos y diferencias retributivas entre trabajadores que realizan funciones dentro de una misma categoría profesional o de categorías muy similares.

Resolver estos problemas ya no depende únicamente de ALBA. Necesitamos llegar al Gobierno y al Ministerio de Hacienda, explicar adecuadamente nuestra situación y conseguir las autorizaciones necesarias para encontrar una salida.

Tener acceso directo a altos representantes de estas instituciones es, por tanto, una oportunidad que no deberíamos desaprovechar.

Y, finalmente, respecto a las posibles visitas de Joan Manuel Serrat y Mago Pop: nos haría mucha ilusión recibirlos en ALBA y enseñarles lo que hacemos aquí cada día.

Solo tenemos una petición para nuestra directora.

Si finalmente viene Mago Pop, por favor, no le pidas únicamente que prometa no hacer desaparecer ninguno de nuestros instrumentos.

Pídele que haga reaparecer nuestras promociones.

Porque, a estas alturas, parece que recuperarlas va a requerir poco menos que magia.

CGT-CELLS / SinControl